Emociones
Emociones
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Lo esencial
· Regular una emoción no es apagarla ni evitar que aparezca: es poder atravesarla sin que te barra.
· Cuando el objetivo es no sentir, aparecen la evitación, la distracción o la supresión, que a largo plazo le dan más fuerza a la emoción.
· Ayuda nombrar la emoción, entender qué la disparó, darle espacio antes de actuar y usar el cuerpo.
Regular una emoción no significa apagarla ni evitar que aparezca. Las emociones no se eligen: aparecen como respuesta a lo que vivís, a lo que pensás y a lo que registra el cuerpo. Lo que sí podés trabajar es cómo respondés a ellas.
Regular es poder atravesar una emoción sin que te barra. Es sentir angustia sin tomar decisiones impulsivas desde ahí. Es enojarte sin descargar ese enojo de una manera que después lamentás. Es estar triste sin interpretar que esa tristeza dice algo definitivo sobre tu vida.
Cuando el objetivo es no sentir, las estrategias que aparecen suelen ser la evitación, la distracción o la supresión. Funcionan a corto plazo, pero a largo plazo le dan más fuerza a la emoción. Lo que no se procesa no desaparece, se acumula.
Hay algunas cosas que ayudan:
· Nombrar la emoción con precisión.
· Entender qué la disparó.
· Darle espacio, sin actuar desde ella de inmediato.
· Usar el cuerpo: el movimiento, la respiración y el sueño regulan el sistema nervioso de manera directa.
Y con el tiempo, en terapia, se puede entender qué emociones te cuestan más y por qué. Si querés profundizar en la diferencia entre regular y evitar, en esta nota lo cuento con más detalle.
La meta no es sentir menos. Es poder sentir sin que eso te lleve a lugares a los que no querés ir.
Si sentís que tus emociones te desbordan y querés aprender a regularlas, podemos trabajarlo en consulta. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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