Psicoterapia

Bárbara Ballesteros

Licenciada en Psicología

M.N. 71.448

Lic. Bárbara Ballesteros

Un espacio de escucha, acompañamiento y trabajo conjunto. Terapia cognitivo conductual con enfoque integrativo, para que puedas construir una vida más acorde a lo que valorás.

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No hace falta que lo tengas todo claro antes de empezar.

— Bárbara Ballesteros

Soy psicóloga egresada de la Universidad de Palermo, especializada en Psicoterapia Cognitivo Conductual con enfoque integrativo en Fundación Aiglé, y con formación en Terapia de Aceptación y Compromiso (Fundación Foro) y en Mindfulness. Trabajo con psicoterapias basadas en evidencia y me mantengo en formación continua, porque entiendo que actualizarme tiene impacto directo en cómo te acompaño.

Más allá de la teoría y las formaciones, hay algo que para mí es tanto o más importante: el vínculo que se construye entre nosotros. Sé que muchas veces llegás con temores, preconceptos, angustia, sufrimiento y quizás malas experiencias previas. Que necesitás, además de alivio, sentirte alojado/a, validado/a, comprendido/a. Trabajo para que eso suceda desde el primer encuentro.

También trabajo para que te lleves tu propia caja de herramientas. No alcanza con aprenderlas en sesión: las repasamos y las afianzamos para que sepas que contás con ellas. La idea es que no salgas igual que entraste, y que si en algún momento volvés a atravesar algo difícil, tengas recursos concretos para hacerlo.

Terapia Cognitivo Conductual (TCC) Aceptación y Compromiso (ACT) Mindfulness

Con más de seis años de experiencia en consultorio, también trabajé como psicoterapeuta en Fundación Aiglé, donde fui parte de la red de terapeutas e integré los equipos de evaluación psicológica y de depresión. Realicé un fellowship en el servicio de Salud Mental del Hospital de Clínicas José de San Martín y una práctica clínica supervisada en Clínica las Heras.

Me formé y sigo formándome de manera continua en ansiedad, regulación emocional, duelo, vínculos y evaluación psicológica, en instituciones como Fundación Aiglé, Fundación Foro y el Hospital Italiano de Buenos Aires, entre otras. Actualmente estoy cursando un instructorado en Mindfulness.

¿En qué puedo acompañarte?

Trabajo con adultos que atraviesan distintos momentos de su vida. No hace falta tener un diagnóstico ni saber exactamente qué te pasa para empezar un proceso terapéutico. A veces alcanza con sentir que algo no está del todo bien.

01

Ansiedad, estrés y ataques de pánico

Preocupación constante, tensión, síntomas físicos o situaciones que se vuelven difíciles de manejar.

02

Depresión, tristeza y duelo

Sensación de vacío, falta de energía, pérdidas o momentos de desconexión con lo cotidiano.

03

Vínculos y relaciones

Dificultades en relaciones de pareja, familia o amistades. Límites, comunicación, dependencia emocional.

04

Autoestima e identidad

Autoconcepto, confianza, sensación de no ser suficiente, o preguntas sobre quién querés ser.

05

Regulación y expresión emocional

Dificultad para identificar, nombrar o gestionar emociones. Reacciones que se sienten desproporcionadas.

06

Desarrollo personal y ciclo vital

Cambios, decisiones, autocuidado, sentido de vida. Momentos de transición que piden una mirada nueva.

Modalidad y encuadre

Duración 50 minutos por sesión
Frecuencia A convenir en cada caso particular
Enfoque Terapia breve, focalizada en objetivos acordados entre vos y la terapeuta
Facturación Se emite factura para reintegro de obras sociales y prepagas
Atención Adultos · Modalidad individual

Psicología para el día a día

Contenido para entender cómo funciona tu mente y qué hacer con eso. También en @barbaraballesteros.psi.

TCC 29 julio 2026

Lo que pasa en la cabeza de tu terapeuta durante la sesión

Arranca una serie de ocho miércoles sobre cómo se piensa un caso en terapia cognitivo-conductual: no la teoría en abstracto, sino lo que efectivamente pasa dentro de una sesión.

Arranca una serie de ocho miércoles sobre cómo se piensa un caso en terapia cognitivo-conductual. No sobre qué es la TCC en abstracto, sino sobre lo que efectivamente pasa adentro de una sesión, empezando por donde se empieza en serio: la conceptualización.

Una hipótesis, no un diagnóstico fijo

Cuando alguien cuenta lo que le pasa, el terapeuta no está escuchando solo un problema: está armando una hipótesis. Qué lo dejó vulnerable, qué lo disparó, y sobre todo qué lo mantiene funcionando hoy. Esa hipótesis se comparte con la persona, se discute, y se va corrigiendo entre los dos cada vez que la realidad no la confirma.

Una explicación, no un defecto de fábrica

Lo que más alivia de este momento, y se nota en la cara de la gente, es entender que lo que le pasa tiene una explicación que no lo convierte en un defecto de fábrica.

La serie completa recorre conceptualización, cómo se sostienen los problemas, pensamientos, distorsiones, sesgos, creencias, reestructuración y experimentos conductuales.

Ansiedad y estrés 28 julio 2026

“Es estrés” no es una respuesta, es el comienzo

Alguien escucha “es estrés”, vuelve a su casa y deja pasar un año, a veces dos, sin consultar a nadie porque nunca nadie le dijo que esto se trabaja.

Alguien escucha “es estrés”, vuelve a su casa, y deja pasar un año. A veces dos. Sigue con la contractura, sigue durmiendo mal, sigue con el estómago cerrado. Y no consulta a nadie, porque nunca nadie le dijo que esto se trabaja.

No hace falta pedir permiso

Cuando por fin pide un turno, casi siempre lo hace con culpa: “no sé si esto es como para venir a terapia”. Sí lo es. El estrés sostenido es uno de los motivos de consulta más frecuentes, y de los que mejor responden.

Tiene método

Se mira qué te está pidiendo la vida hoy, con qué estás contando, qué se te cayó en el camino, y qué se puede mover de cada lado.

No hace falta esperar a estar peor para tener derecho a pedir ayuda.

Ansiedad y estrés 27 julio 2026

No sos rehén de tu percepción

Terminás la semana arrastrándote y aparece la pregunta de siempre, con culpa: por qué a vos te cuesta tanto algo que a tu alrededor parece fácil. Esa pregunta tiene respuesta.

Terminás la semana arrastrándote, mirás alrededor, y parece que el resto pudo y vos no. Y aparece la pregunta de siempre, con culpa: por qué a vos te cuesta tanto algo que a tu alrededor parece fácil. Esa pregunta tiene respuesta, y no es “sos más débil”.

La lectura de la situación

En terapia se revisa la lectura que hacés de lo que te pasa, porque casi siempre hay una exageración de la amenaza que ni notás.

La lectura de vos misma

También se revisa la lectura que hacés de vos, porque casi siempre hay recursos que no estás contando: cosas que ya resolviste, gente que estaría dispuesta a ayudarte si supiera.

Las dos lecturas se pueden mover. Esa es la mejor noticia de todo el modelo: te sentís rehén de tu percepción, y no lo sos.

Autocompasión 24 julio 2026

Un plan de entrenamiento para el sistema de calma

Cierra un recorrido de cuatro semanas sobre autoexigencia y perfeccionismo con algo concreto: prácticas de protocolos clínicos reales que ninguna te pide “quererte más”.

Cierra un recorrido de cuatro semanas: síndrome del impostor, autoexigencia, perfeccionismo y, ahora, la alternativa. Si el sistema de calma está fuera de forma, esto es el plan de entrenamiento.

Conductas chicas, no discursos

Son prácticas que salen de protocolos clínicos reales, y por eso ninguna pide “quererte más”: todas proponen conductas chicas y repetibles que, con el tiempo, le enseñan al cuerpo que existe otro modo de regularse.

Lo raro también es parte del proceso

Un aviso honesto: las primeras veces suele sentirse raro o hasta incómodo. Eso es esperable, y pasa con la práctica.

¿Cuál de estas prácticas te animás a probar primero?

Autocompasión 23 julio 2026

Por qué es más fácil ser amable con un amigo que con vos

La amistad es la mejor prueba de que la amabilidad ya la sabemos ejercer. Lo que suele faltar es animarse a cambiar el destinatario.

La amistad es la mejor prueba de que la amabilidad ya la sabemos ejercer. Lo que suele faltar no es la habilidad, sino animarse a cambiar el destinatario: dirigir esa misma amabilidad hacia una misma.

Empezar por otro no es trampa

En los protocolos clínicos de compasión se empieza exactamente por ahí: practicando hacia alguien querido, porque hacia otros sale más fácil, y recién después se va acercando el ejercicio hacia una misma.

Un recorrido, no un salto

Es un camino paso a paso, con ejercicios concretos, no algo que se resuelve de un día para el otro.

¿Hacia quién te resulta más fácil ser amable? Vale la pena notarlo.

Autocompasión 22 julio 2026

Por qué cuesta tanto ser amable con vos mismo

Paul Gilbert desarrolló la Terapia Centrada en la Compasión trabajando con personas para las que ser amables consigo mismas era casi imposible. Su modelo explica por qué la voluntad sola no alcanza.

Paul Gilbert desarrolló la Terapia Centrada en la Compasión trabajando con personas para las que ser amables consigo mismas era casi imposible: personas con mucha vergüenza y mucha autocrítica, que podían entender la idea de tratarse bien pero no lograban sentirla.

Un sistema fuera de forma

Su modelo explica ese desajuste: existe un sistema interno que permite calmarse, y en muchas personas ese sistema está fuera de forma por falta de uso. La voluntad sola no alcanza para compensarlo, porque no es un problema de decisión sino de entrenamiento.

La pregunta que cambia

Eso corre el eje de la pregunta: de "¿por qué no puedo ser más amable conmigo?" a "¿cómo entreno un sistema que casi nunca usé?". Si intentar tratarte bien te genera incomodidad o hasta rechazo, no significa que la autocompasión no sea para vos: significa exactamente lo que el modelo predice.

¿En qué sistema vivís la mayor parte del día: el de alerta, el de logro o el de calma? Vale la pena notarlo.

Proceso terapéutico 22 julio 2026

¿Se puede hacer dos terapias al mismo tiempo?

Es una pregunta que aparece seguido, en consulta y fuera de ella, y la intención de fondo siempre es la misma: querer estar mejor, más rápido. El problema es que la terapia no funciona así.

Es una de las preguntas más frecuentes en consulta: ¿puedo hacer dos terapias al mismo tiempo para avanzar más rápido? La intención detrás siempre es buena, querer estar mejor cuanto antes, pero vale la pena entender por qué sumar procesos no necesariamente acelera nada.

Por qué no suma

La terapia funciona por proceso: hay una dirección, un vínculo con el profesional, un ritmo propio de elaboración. Dos procesos individuales corriendo en paralelo, sobre todo si abordan lo mismo desde enfoques distintos, tienden a pisarse entre sí en lugar de potenciarse.

Qué combinaciones sí funcionan

Esto no significa que nunca se puedan combinar espacios. Hay combinaciones que sí suman, como un espacio individual junto con un grupo, o una terapia de pareja en paralelo a un proceso individual, siempre que cada espacio tenga un objetivo distinto y claro.

¿Tenés dudas sobre cómo funciona tu propio proceso? Es una pregunta que siempre vale la pena hacer en sesión.

Autocompasión 21 julio 2026

Sé tan buen amigo tuyo como lo sos de los demás

La mayoría sabemos ser buenos amigos: sabemos qué decir cuando alguien que queremos se equivoca o está agotado. Lo que casi nadie hace es usar esa misma habilidad con uno mismo.

Hay algo curioso en cómo tratamos a las personas que queremos comparado con cómo nos tratamos a nosotros mismos. La mayoría sabemos ser buenos amigos: sabemos qué decir cuando alguien se equivoca o está agotado, cómo acompañar sin juzgar. La habilidad ya está instalada. Lo que casi nadie hace es usarla con la persona con la que convive las 24 horas del día.

El miedo a aflojar

Cuando se propone tratarse con esa misma amabilidad, aparece casi siempre la misma desconfianza: la idea de que ser más blando con uno mismo significa perder el filo, bajar el estándar, dejar de exigirse. Es un miedo comprensible, pero la evidencia va justo en la dirección contraria: las personas más autocompasivas no se vuelven más pasivas, se vuelven más resilientes.

El cierre de un recorrido

Esta semana cierra un recorrido que empezó con el síndrome del impostor y siguió con la autoexigencia y el perfeccionismo. La autocompasión es la alternativa a todo eso: no es resignarse, es cambiar de estrategia.

¿Qué se te aparece cuando pensás en aflojar un poco con vos? Vale la pena prestarle atención a esa respuesta.

Perfeccionismo 18 julio 2026

Seis herramientas de TCC para trabajar el perfeccionismo

El perfeccionismo se puede trabajar, y se trabaja bien: estas herramientas vienen de protocolos de TCC probados en ensayos clínicos con seguimiento de hasta un año.

Existe la idea de que el perfeccionismo es un rasgo fijo, parte del carácter, algo con lo que hay que aprender a convivir sin más. La evidencia dice otra cosa: se puede trabajar, y se trabaja bien.

De dónde vienen estas herramientas

Las técnicas que compartimos esta semana no son tips genéricos: vienen de protocolos de Terapia Cognitivo-Conductual diseñados específicamente para perfeccionismo, puestos a prueba en ensayos clínicos con seguimiento de hasta un año. En esos estudios, las mejoras no solo se sostuvieron en el tiempo: también alcanzaron a la ansiedad y al estado de ánimo general.

Un punto de partida, no un techo

Estas versiones están adaptadas para empezar por tu cuenta. En terapia, esas mismas herramientas se profundizan con un plan pensado para tu situación particular.

¿Cuál de estas herramientas te cuesta más sostener? Es un buen punto de partida para trabajarla.

Perfeccionismo 17 julio 2026

El estándar imposible y la voz que lo hace cumplir

El perfeccionismo se disfraza de virtud, pero decide cuándo podés empezar y qué sentís cuando algo sale bien. Detrás siempre hay una voz que lo sostiene: el crítico interno.

El perfeccionismo tiene fama de defecto elegante, de esos que se confiesan con media sonrisa en una entrevista de trabajo. Pero quien lo vive sabe que no tiene nada de elegante: decide cuándo podés empezar una tarea, cuánto tarda cada entrega, y qué se siente cuando algo sale bien. El spoiler es que casi nunca es alegría: es alivio.

El estándar y su guardián

Detrás de ese estándar imposible siempre hay un crítico interno que lo hace cumplir. Es la voz que repasa cada detalle, que anticipa el juicio ajeno, que no deja disfrutar el resultado porque ya está buscando el próximo error. Trabajar el perfeccionismo sin trabajar esa voz es parcial: hay que ocuparse de los dos al mismo tiempo.

Herramientas concretas

El ebook de esta semana, "Tu crítico interno", junta ambas piezas: cómo aflojar el estándar y cómo hablarte distinto cuando la voz interna se activa.

¿Qué se siente cuando algo te sale bien: alivio o alegría? Esa respuesta dice bastante.

ACT 16 julio 2026

El invitado indeseado: qué hacer con los pensamientos que no invitaste

Una metáfora clásica de ACT muestra algo que suele pasar desapercibido: el costo de pelear con un pensamiento no es solo el malestar del momento, es todo lo que te perdés mientras hacés guardia en la puerta.

Imaginate una fiesta a la que llega un invitado que no convocaste. Podés pasar toda la noche parada en la puerta, discutiendo con él para que se vaya. O podés dejarlo estar, aunque no te guste que esté ahí, y volver a disfrutar de la fiesta. Esta es una de las metáforas clásicas de ACT (Terapia de Aceptación y Compromiso), y sirve para pensar qué hacemos con los pensamientos incómodos.

El costo de pelear

El pensamiento "esto todavía no está listo" suele funcionar como ese invitado. Cuanta más energía se destina a intentar echarlo (revisando una vez más, postergando la entrega, repasando de noche), menos queda disponible para lo que de verdad importa. El malestar del momento no es el único costo: también lo es la fiesta entera que te perdés mientras hacés guardia.

Dejarlo estar no es darle la razón

Aceptar que un pensamiento está presente no significa creer que tiene razón, ni resignarse a él. Significa que deje de ser quien decide dónde estás parada. El pensamiento puede seguir ahí, incómodo, mientras vos volvés a la fiesta.

¿Hay algún pensamiento que cuanto más intentás sacarte, más aparece? Notarlo ya es un primer paso.

Perfeccionismo 15 julio 2026

Conocé a “La Perfeccionista”

A veces la mejor forma de entender un patrón es poder reírnos un poco de él. Te presento a un personaje con algunos accesorios muy reconocibles.

Para poder tomarnos algunas cosas con humor, esta semana armé un personaje: La Perfeccionista. Viene con varios accesorios incluidos, y si trabajás el tema hace un tiempo, seguro reconocés más de uno.

Sus accesorios

Le cuesta delegar. Antes de arrancar necesita que todo esté ordenado, hasta la música y el ambiente. Antes de entregar un trabajo hace quince versiones y siempre le parece que podría mejorar algo más. Tiene plan A, B, C y D, porque el sobrecontrol viene en un paquete aparte.

Los anteojos con aumento rarísimo

Uno de sus accesorios más reveladores son unos anteojos con una particularidad: un lente aumenta los "fracasos" y el otro disminuye los logros. Es la distorsión cognitiva más típica del perfeccionismo, y la que más discretamente sostiene el malestar: no es que no logres cosas, es que el filtro con el que las mirás está desajustado.

Y por supuesto, le cuesta conectar: vive con el celular, la compu y la agenda en la mano resolviendo cosas, y cuando no las está resolviendo, las está pensando.

¿Te reflejás en algún accesorio de este personaje? ¿Cuál le agregarías vos?

Perfeccionismo 14 julio 2026

¿Ser exigente es lo mismo que ser perfeccionista?

No. Y la diferencia importa: apuntar alto suma, pero cuando el estándar se vuelve la condición para empezar, entregar o sentirte válida, ahí es otra cosa.

Es una de las preguntas que más me hacen cuando hablamos de este tema: "¿entonces está mal ser exigente?". La respuesta corta es no. Ser exigente es apuntar alto, disfrutar el desafío y seguir adelante aunque algo no salga como esperabas. El perfeccionismo es otra cosa: el estándar deja de ser una meta y se convierte en un requisito. Sin él, no hay permiso para empezar, para entregar, ni para sentir que valés.

Se nota más en lo que hacés que en lo que pensás

Por eso el perfeccionismo suele pasar desapercibido puertas adentro: no siempre es un pensamiento explícito, sino un patrón de conducta. Las revisiones que no terminan nunca. Los trabajos que nunca llegás a mostrar porque "todavía les falta algo". Los proyectos que directamente no arrancás porque no confiás en que puedas hacerlos como corresponde.

La línea que marca la investigación

Lo que distingue a la autoexigencia sana del perfeccionismo no es la altura del objetivo, sino qué pasa cuando no lo alcanzás: si podés ajustar y seguir, o si el fracaso percibido te paraliza y te exige empezar de nuevo desde cero.

¿En cuál de estas conductas te reconociste? Vale la pena mirarlo con calma, no para juzgarte, sino para entender el patrón.

Perfeccionismo 11 julio 2026

Autoexigencia: herramientas para el día a día

No se trata de bajar los objetivos. Se trata de poder hacer una pausa real antes de saltar al siguiente, y de tener evidencia propia de lo que sí construiste.

La autoexigencia no se resuelve bajando la vara. Se resuelve cambiando qué hacés en el momento exacto en que algo termina. Ese instante entre lograr algo y ya estar pensando en lo que sigue es donde se juega gran parte del malestar, y también donde hay más margen para intervenir.

Una pausa real

No alcanza con "tomarse un segundo" mentalmente. Ayuda hacer algo concreto que marque el cierre: anotar qué se logró, decirlo en voz alta, contárselo a alguien. El cuerpo y la mente necesitan una señal clara de que algo terminó, porque si no, todo se procesa como una lista infinita sin puntos y aparte.

Evidencia propia

La autoexigencia borra los logros casi tan rápido como aparecen. Por eso ayuda tener un registro externo: una nota, una lista, algo que se pueda releer en un mal día. No para convencerte con frases, sino para tener datos concretos que contrasten con la sensación de que nunca hiciste lo suficiente.

¿Cuál fue el último logro que minimizaste? Vale la pena volver a mirarlo con otros ojos.

Perfeccionismo 10 julio 2026

Autoexigencia: cuando nada de lo que lográs alcanza

"Nunca es suficiente" es una frase que se repite en consulta con distintas palabras pero el mismo fondo: una voz interna que no deja descansar.

La autoexigencia es esa sensación de que nada de lo que lográs es realmente suficiente. No importa cuánto se avance: siempre queda la impresión de que faltó algo, de que se pudo haber hecho mejor, de que el esfuerzo no estuvo a la altura.

De dónde viene

Casi siempre se aprendió en contextos donde el reconocimiento llegaba condicionado al rendimiento, o donde parar sin haber "producido lo suficiente" tenía un costo. Esa regla se internaliza temprano y sigue operando mucho después de que dejó de ser necesaria.

El costo

No es solo cansancio. Es la dificultad para registrar los propios logros como propios, para descansar sin sentir que hay que ganárselo, para disfrutar algo sin que la mente ya esté en lo siguiente.

Si "nunca es suficiente" te suena conocido, es un buen punto de partida para empezar a trabajar esa voz interna.

ACT 09 julio 2026

La cinta de sushi: no hace falta agarrar todos los platos

Una metáfora de ACT, simple y muy concreta, para relacionarte de otra forma con los pensamientos que pasan por tu cabeza.

La mente produce pensamientos todo el tiempo: útiles, inútiles, repetidos, raros, incómodos. La idea de que hay que responder a todos, o que aparecer es lo mismo que tener que actuar en consecuencia, es lo que genera más malestar del necesario.

La imagen

Pensá en los pensamientos como los platos de una cinta de sushi. Pasan. Algunos los agarrás, otros los dejás ir. No tenés que subirte a cada uno ni creerte todo lo que pensás. La práctica es notar cuáles agarrás automáticamente, y preguntarte si realmente querías ese plato.

Por qué funciona

Poner distancia entre "tener un pensamiento" y "actuar según ese pensamiento" es el corazón de la defusión cognitiva. No se trata de dejar de pensar cosas incómodas, sino de que dejen de manejar lo que hacés.

¿Cuál es el pensamiento que más "agarrás" sin querer? Guardá esta idea para cuando la cinta esté muy llena.

Perfeccionismo 08 julio 2026

El descanso no se gana, se necesita

La idea de que el descanso hay que merecerlo no aparece de la nada. Se aprende, y sigue operando aunque ya no haga falta.

Es una frase que genera la misma reacción casi siempre en consulta: alivio. Porque muchas personas cargan con la sensación de que parar sin haber "rendido lo suficiente" tiene un costo: culpa, comentarios, la sensación de estar fallando.

Merecido vs. necesario

Esa regla se internaliza hace mucho tiempo, casi siempre en entornos donde el descanso estaba condicionado al esfuerzo previo. El problema es que el cuerpo y la mente no distinguen entre "merecido" y "necesario": piden lo mismo, lo hayas ganado o no.

Descansar no es un premio por haber hecho suficiente. Es una necesidad, como comer o dormir.

Perfeccionismo 07 julio 2026

Terminar algo bien y no poder disfrutarlo

Terminás algo y, en vez de quedarte un momento ahí, ya estás pensando en lo que sigue. Eso tiene un nombre, y no es lo mismo que ser ambiciosa.

La diferencia está en si el logro llega a registrarse alguna vez, o si la atención salta directo a lo que falta antes de que el resultado anterior termine de asentarse. La ambición mira hacia adelante sin dejar de reconocer lo ya hecho. La autoexigencia salta hacia adelante sin haber reconocido nada.

Un costo que no siempre se nota

Cansancio que no se resuelve durmiendo más. Sensación de estar en deuda con una misma. Muy poca capacidad de disfrutar lo construido, aunque desde afuera todo parezca ir bien.

¿Hace cuánto no descansás sin sentir que tenés que ganártelo?

Síndrome del impostor 03 julio 2026

Síndrome del impostor: herramientas para el día a día

Lo central no es convencerte con frases de que sos capaz. Es poder notar el patrón en el momento en que aparece.

Frente al síndrome del impostor, la estrategia más común es tratar de razonar la duda: repetirse "sos capaz" hasta que entre. El problema es que casi nunca funciona, porque el patrón no es lógico, es automático.

Notar el patrón

Lo que sí ayuda es identificar el momento exacto en que aparece la explicación automática ("tuve suerte", "en algún momento se van a dar cuenta") y tener evidencia propia, escrita, para contrastarla, en lugar de creerle a esa primera explicación sin más.

Actuar antes de sentirse segura

No hace falta sentirte segura para empezar a actuar distinto. La sensación interna de merecimiento suele cambiar después de actuar, no antes. Esperar a sentirte lista es, muchas veces, esperar indefinidamente.

¿Cuál fue la última vez que pensaste "zafé" en vez de "lo hice bien"?

Síndrome del impostor 02 julio 2026

Síndrome del impostor: cuando el logro no te alcanza

La brecha entre lo que lograste objetivamente y lo que sentís por dentro respecto a eso tiene nombre, y es más común de lo que parece.

Es una voz difícil de explicar a quien no la conoce, porque desde afuera no tiene sentido: tenés logros reales, y aun así no termina de entrarte que son tuyos. El título está, el resultado está, el reconocimiento está. Lo que falta es la sensación de que corresponde.

No es falta de logros

El síndrome del impostor no tiene que ver con cuántos logros tengas, sino con cómo procesás la evidencia que ya tenés. Por eso agregar más logros casi nunca resuelve el problema: la duda encuentra siempre un nuevo motivo.

Si esta descripción te resulta conocida, vale la pena empezar a entender de dónde viene esa voz y cómo trabajarla.

Síndrome del impostor 30 junio 2026

"Si tuve éxito, es porque soy capaz": mito vs. realidad

Parece obvio. Pero para muchas personas no funciona así.

Podés tener evidencia objetiva de tu capacidad (títulos, resultados, reconocimientos) y aun así no lograr sentir eso como propio. El logro queda registrado en algún lugar, pero no termina de convencerte de nada.

El problema no es la evidencia

Esto no tiene que ver con cuántos logros tengas. Tiene que ver con cómo procesás la evidencia que ya tenés. Alguien con síndrome del impostor puede tener una trayectoria objetivamente sólida y seguir sintiendo que en cualquier momento va a quedar expuesto.

¿Te pasó alguna vez que un logro "no te entró" del todo? Es más común de lo que se cuenta.

Síndrome del impostor 29 junio 2026

¿Sentís que en cualquier momento te van a descubrir?

Hiciste algo bien, te felicitaron, y lo primero que pensaste fue "tuve suerte" o "en algún momento se van a dar cuenta de que no soy tan capaz". Eso tiene nombre.

Le pasa a la mayoría de las personas en algún momento de su vida, aunque casi nadie lo cuenta. Lo que más confunde de este patrón es que no tiene que ver con cuánto valés en realidad.

El mérito con fecha de vencimiento

Hay algo particular en cómo funciona esto: cada logro nuevo no cierra la duda, la reactiva. Como si el mérito tuviera fecha de vencimiento y hubiera que volver a demostrarlo desde cero cada vez. El problema no está en la evidencia: está en cómo se procesa.

¿Hay situaciones en las que te aparece más este patrón? Reconocerlo es el primer paso para desarmarlo.

Límites 26 junio 2026

Poner límites es un entrenamiento

Entender que necesitamos un límite y saber cómo ponerlo son dos cosas distintas.

Si nunca pusiste un límite, no hace falta que el primero sea con la persona más difícil de tu vida. Puede ser con el mozo que trajo mal el pedido, con el grupo de WhatsApp que no para de sonar, con esa persona a la que le decís que sí sabiendo que después vas a terminar resentida. Ahí también cuenta.

Identificar cuándo falta un límite

Una señal clara: el resentimiento acumulado. Si notás fastidio sostenido hacia alguien sin una razón puntual, probablemente hay algo que nunca llegaste a decirle.

Ponerlo, y sostenerlo

Poner el límite es solo la mitad del trabajo. La otra mitad es sostenerlo frente a la reacción del otro, y manejar la culpa que casi siempre aparece después. Como cualquier entrenamiento, cuesta más al principio y se vuelve más natural con la práctica.

¿Hay algún límite que tengas pendiente? No hace falta empezar por el más difícil.

Límites 25 junio 2026

Límites: pedí lo que necesitás sin cargar con la culpa

Hay algo que pasa antes de cualquier herramienta: ese momento exacto en el que sabés que querés decir que no, y decís que sí igual.

Esta semana hablamos de límites: qué son, por qué cuestan, cómo se entrenan. Pero antes de cualquier técnica, hay un momento muy concreto que se repite: la decisión de ceder aunque internamente ya se sabía la respuesta.

Reconocer el momento

Ese instante en el que el "no" aparece adentro pero el "sí" sale afuera es el punto de partida para empezar a cambiar el patrón. No hace falta resolverlo todo de una vez: alcanza con empezar a notarlo.

Si te identificaste con esto, es una buena señal de por dónde empezar a trabajar.

ACT 24 junio 2026

Yo como contexto: el sexto proceso del hexaflex de ACT

Hay frases sobre vos mismo que repetís tanto que ya las tomás como un hecho. En ACT esto se trabaja con la idea del self observador.

El self observador es la perspectiva desde la cual notás tus propios pensamientos, y que se mantiene igual a lo largo de toda tu vida, aunque el contenido de lo que pensás cambie constantemente. No sos tus pensamientos ni tus etiquetas. Sos quien los observa aparecer.

Qué cambia y qué no

Esto no cambia lo que pensás de vos en el momento. Lo que cambia es la relación con eso que pensás: dejás de necesitar que sea verdad o mentira para poder seguir funcionando.

Con este proceso se cierra la serie sobre los seis procesos del hexaflex de ACT. ¿Qué historias te contás sobre vos mismo?

Límites 23 junio 2026

Poner un límite y sentir culpa al mismo tiempo

¿Cuándo fue la última vez que dijiste que no sin pasarte después el resto del día sintiéndote mal por eso?

Si te cuesta responder, no es casualidad. Poner un límite y sentir culpa al mismo tiempo es una combinación muy común, sobre todo en quienes aprendieron que decir que no era sinónimo de ser egoísta, desagradecido o "difícil".

La culpa no es una señal de que estás mal

Aparece porque se está haciendo algo distinto a lo aprendido, no porque el límite esté mal puesto. Distinguir esa diferencia ayuda a sostener el límite en lugar de retroceder apenas aparece la incomodidad.

La culpa después de un límite tiende a bajar con el tiempo. Sostenerlo es lo que enseña que no pasa nada grave.

Límites 22 junio 2026

Límites: por qué cuesta tanto poner uno

Decís que sí. Después te enojás. Y el otro ni sabe qué pasó. Eso pasa cuando hay un límite que no se puso, o que se puso y no se sostuvo.

Una forma rápida de notarlo: pensar en la última persona con la que apareció fastidio sin una razón puntual. Probablemente ahí hay algo que nunca se llegó a decir, y ese fastidio acumulado suele ser más nocivo para el vínculo que la incomodidad de decirlo a tiempo.

Por qué no fue fácil aprenderlo

Si creciste en un entorno donde las propias necesidades debían subordinarse a las de los demás, o donde poner límites tenía un costo vincular real, es lógico que de adulto eso cueste. No es un defecto de carácter, es algo aprendido, y por eso también se puede desaprender.

El resentimiento sostenido suele ser la señal de que falta nombrar algo. ¿Hay algún vínculo en el que te cuesta más?

ACT 20 junio 2026

El autobús de los pensamientos

Una de las metáforas más usadas en ACT para entender la relación con los pensamientos difíciles.

Los pensamientos difíciles no desaparecen porque queramos. Pero eso no significa que tengan que manejar el autobús. Podés notar que están ahí, que hacen ruido, que insisten, y aun así seguir en la dirección que elegiste.

Defusión cognitiva

Eso es lo que en ACT se llama defusión cognitiva: no creerte todo lo que pensás, no actuar en consecuencia de todo lo que pensás. Los pasajeros ruidosos pueden quedarse en el autobús. Quien maneja seguís siendo vos.

¿Hay pensamientos que sientas que "manejan el autobús" más de lo que querrías?

Emociones 19 junio 2026

Regular una emoción no es lo mismo que evitarla

Regular no es suprimir ni evitar que una emoción aparezca. Es poder influir sobre cómo se vive, cuánto dura y qué se hace a partir de ella.

Regular no implica sentir menos, sino poder elegir cómo responder. Es una habilidad distinta de la de simplemente no sentir, y confundirlas es una de las razones por las que muchas estrategias de "control emocional" no funcionan.

Cuando la regulación falla

El malestar se intensifica, se prolonga o se evita de maneras que tienen un costo alto. La rumiación, la evitación, la ansiedad que no cede: muchas veces están relacionadas con dificultades en este plano. Y no es falta de voluntad, es falta de herramientas que nadie enseñó.

Si algo de esto te resultó familiar, ya es un buen punto de partida.

Emociones 18 junio 2026

Saber qué sentís es el primer paso

No siempre sabés qué te pasa. Solo sabés que no estás bien, que reaccionás de más, que te tragás demasiado. Eso también es información.

Antes de entender para qué sirven las emociones o cómo relacionarnos con ellas en lugar de pelear contra ellas, hay algo más básico que muchas veces se saltea: identificar con precisión qué se está sintiendo.

Ponerle nombre

Cuando la única información disponible es "no estoy bien", es difícil saber qué hacer con eso. Ponerle nombre a la emoción específica (ansiedad, tristeza, enojo, vergüenza) es lo que permite después elegir una respuesta acorde, en lugar de reaccionar en piloto automático.

No estar bien también tiene nombre. Encontrarlo es el primer paso para trabajarlo.

ACT 17 junio 2026

Contacto con el momento presente: el quinto proceso del hexaflex de ACT

Hay una tendencia natural de la mente a irse del presente. Al pasado para rumiar, al futuro para anticipar. Y mientras eso pasa, la vida real queda en un segundo plano.

En ACT, el contacto con el momento presente no es sinónimo de meditar ni de vaciar la mente. Es una habilidad: la de dirigir la atención de manera flexible a lo que está ocurriendo ahora, tanto adentro como afuera, sin quedar atrapado en lo que ya fue o en lo que todavía no es.

El único lugar donde se puede actuar

Lo interesante es que el presente es el único lugar donde se puede actuar. Los valores, las decisiones que importan, los cambios posibles: todo ocurre ahora, no en la reconstrucción del pasado ni en los escenarios imaginados del futuro.

¿A dónde se va tu mente cuando se va?

Emociones 16 junio 2026

Regulación emocional: regular no es no sentir

Cuando alguien dice que quiere "controlar sus emociones", casi siempre quiere decir que quiere no sentirlas. Pero la regulación emocional no es eso.

Regular una emoción no significa apagarla ni evitar que aparezca. Las emociones no se eligen: aparecen como respuesta a lo que vivís, a lo que pensás, a lo que el cuerpo registra. Lo que sí podés hacer es cómo respondés a ellas.

¿Qué es regular?

Regular es poder atravesar una emoción sin que te barra. Es sentir angustia sin tomar decisiones impulsivas desde ahí. Es enojarte sin descargar ese enojo de una manera que después lamentás. Es estar triste sin interpretar que esa tristeza dice algo definitivo sobre tu vida.

El problema con "no sentir"

Cuando el objetivo es no sentir, las estrategias que aparecen suelen ser evitación, distracción, o supresión. Funcionan a corto plazo, pero a largo plazo le dan más fuerza a la emoción. Lo que no se procesa no desaparece, se acumula.

Qué ayuda a regular

Nombrar la emoción con precisión. Entender qué la disparó. Darle espacio sin actuar desde ella de inmediato. Usar el cuerpo: el movimiento, la respiración y el sueño regulan el sistema nervioso de manera directa. Y con el tiempo, en terapia, entender qué emociones te cuestan más y por qué.

La meta no es sentir menos. Es poder sentir sin que eso te lleve a lugares que no querés ir.

Emociones 15 junio 2026

Las emociones: no las elegís, aparecen

Nadie elige ponerse ansioso, enojarse o entristecerse. Las emociones no son decisiones. Son respuestas.

Una emoción es una respuesta del organismo completo, no solo de la mente. Tiene un componente fisiológico (lo que pasa en el cuerpo), uno cognitivo (lo que pensás) y uno conductual (lo que hacés o querés hacer). Los tres aparecen juntos, casi siempre sin que lo decidas.

Por qué eso importa

Si creés que las emociones son una elección, cuando aparecen las "incorrectas" te juzgás. "No tendría que sentirme así." Pero ese juicio no hace desaparecer la emoción: agrega culpa encima de lo que ya estabas sintiendo.

Las emociones tienen función

El miedo te prepara para una amenaza. La tristeza señala una pérdida. El enojo indica que algo que valorás fue violado. Incluso las emociones que se sienten mal tienen información. El problema no es sentirlas, es qué hacés con esa información.

Lo que sí podés elegir

No podés elegir que aparezca o no una emoción. Pero podés elegir cómo respondés a ella. Esa es la diferencia entre reaccionar y responder. Y esa diferencia es lo que se trabaja en terapia.

Tener emociones no dice nada malo de vos. Dice que sos humano.

Depresión 12 junio 2026

Ansiedad y depresión: aparecen juntas más de lo que se cree

Se habla de ansiedad y de depresión como si fueran cosas completamente separadas. Pero la realidad clínica es que suelen aparecer juntas, y eso cambia cómo se aborda el tratamiento.

Hay personas que consultan por ansiedad y, cuando profundizamos, hay también mucha tristeza, pérdida de interés y agotamiento. Hay otras que vienen por depresión y conviven con una preocupación constante que no pueden apagar. Esto no es raro: se estima que más del 50% de las personas con depresión tienen también un trastorno de ansiedad.

¿Por qué se dan juntas?

Comparten mecanismos: pensamientos negativos repetitivos, evitación, dificultad para regular emociones, sistema nervioso alterado. La ansiedad mira hacia adelante con miedo. La depresión mira hacia atrás o hacia adentro con tristeza y vacío. Pero los dos estados pueden estar activos al mismo tiempo.

Qué implica esto en el tratamiento

El tratamiento necesita contemplar los dos. Si solo se trabaja la ansiedad, la depresión puede mantenerse. Si solo se trabaja la tristeza, la preocupación sigue activa. Desde la TCC y ACT hay herramientas que abordan ambas dimensiones de manera integrada.

Reconocer que están los dos no complica el cuadro: lo aclara. Y aclararlo es el primer paso para trabajarlo.

Depresión 08 junio 2026

Cómo se trabaja la depresión desde la TCC

La depresión no se trabaja solo hablando. Hay herramientas concretas que interrumpen el ciclo que la mantiene activa.

Uno de los patrones centrales de la depresión es la inactividad: cuando te sentís mal, no hacés cosas. Y cuando no hacés cosas, te sentís peor. Es un círculo. La TCC lo trabaja de afuera hacia adentro, porque esperar a sentirse bien para actuar rara vez funciona.

Activación conductual

La herramienta más importante. Consiste en programar actividades que antes generaban satisfacción o que están alineadas con lo que valorás, aunque en el momento no tengas ganas. La idea es que la acción precede al estado de ánimo, no al revés. No es forzarse: es dar pasos pequeños y observar qué pasa.

Registro de pensamientos

La depresión viene acompañada de pensamientos muy negativos y muy automáticos: "no sirvo para nada", "esto no va a mejorar", "no le importo a nadie". Registrarlos y cuestionarlos, sin tratar de eliminarlos de golpe, es parte central del trabajo.

Planificación de actividades placenteras

No como premio, sino como necesidad. El cerebro necesita registrar momentos de disfrute para contrarrestar el sesgo negativo que instala la depresión. Pequeños, concretos, posibles.

La depresión dice que no tiene sentido intentarlo. El tratamiento demuestra lo contrario, de a pasos chicos.

Depresión 05 junio 2026

Depresión: qué es y qué no es

Tristeza no es depresión. Pero la depresión sí incluye tristeza. La diferencia importa, y no es solo una cuestión de intensidad.

La tristeza es una emoción. Aparece ante una pérdida, una decepción, algo que duele. Es pasajera, tiene sentido en contexto, y no impide funcionar. La depresión es un estado sostenido que afecta el estado de ánimo, la energía, el sueño, el apetito, la concentración y la forma de verse a uno mismo y al futuro.

Cómo se manifiesta

Estado de ánimo bajo o vacío la mayor parte del tiempo. Pérdida de interés o placer en cosas que antes disfrutabas. Fatiga, dificultad para concentrarte, cambios en el sueño o en el apetito. Pensamientos de inutilidad o culpa excesiva. Todo esto, de manera persistente, durante semanas.

No siempre se ve "triste"

Hay personas con depresión que no lloran, que funcionan hacia afuera, que van a trabajar y siguen con su vida. Por eso se habla de "depresión enmascarada" o de alto funcionamiento. El vacío, el agotamiento y la pérdida de sentido pueden estar presentes aunque no haya llanto.

Por qué importa identificarla

Porque la depresión no se va sola esperando. Tiene tratamiento efectivo. Y reconocerla como lo que es, y no como flojera o falta de voluntad, es el primer paso.

Necesitar ayuda cuando estás deprimido no es debilidad. Es lo más sensato que podés hacer.

Rumiación 01 junio 2026

Herramientas para la rumiación: qué hacer cuando la cabeza no para

La rumiación no se corta tratando de no pensar. Pero hay cosas concretas que sí funcionan para interrumpirla.

La rumiación es ese loop de pensamientos repetitivos sobre algo que salió mal, sobre lo que podría pasar, sobre lo que dijiste o no dijiste. No es reflexión, no resuelve nada. Es un circuito que se retroalimenta solo y que consume energía sin producir ninguna solución.

Por qué "no pensar" no funciona

Cuando te decís "no pienses en eso", estás pensando en eso. La supresión del pensamiento tiene efecto rebote: lo que tratás de no pensar aparece con más frecuencia. El objetivo no es eliminar el pensamiento, sino cambiar tu relación con él.

Qué sí ayuda

Programar un tiempo acotado de preocupación: 15 minutos al día para pensar en ese tema, y fuera de ese horario, cuando aparezca, posponerlo activamente. Distinguir entre lo que podés resolver y lo que no, y actuar solo sobre lo primero. Usar el cuerpo: el movimiento físico interrumpe el circuito rumiatif de manera directa. Y la defusión cognitiva de ACT: observar el pensamiento sin fusionarte con él.

Lo que subyace

Muchas veces la rumiación intenta resolver algo que no es resoluble a fuerza de pensar: la incertidumbre, el dolor, el miedo. En terapia se trabaja tanto la herramienta como lo que el loop está intentando evitar.

La cabeza que no para necesita dirección, no silencio. Darle una tarea concreta interrumpe el loop mejor que intentar callarlo.

Rumiación 29 mayo 2026

Rumiación: ¿tu cabeza para alguna vez?

Pensar mucho no es lo mismo que pensar bien. La rumiación es un tipo de pensamiento que parece productivo pero que no lleva a ningún lado.

Rumiación es el término técnico para ese patrón de pensamiento repetitivo y circular sobre algo que te preocupa, que ya pasó o que podría pasar. A diferencia de la reflexión o la resolución de problemas, la rumiación no avanza. Vuelve siempre al mismo punto.

Cómo se siente

Repasar una conversación mil veces buscando qué dijiste mal. Anticipar escenarios negativos en detalle. Preguntarte "¿por qué me pasa esto a mí?" sin llegar a ninguna respuesta útil. Sentir que tu cabeza está siempre ocupada pero que no resolvés nada.

Por qué aparece

La rumiación es un intento de control. El cerebro cree que si piensa lo suficiente, va a encontrar la respuesta que lo proteja de la incertidumbre o del dolor. El problema es que la incertidumbre no se resuelve pensando, y el dolor no desaparece analizándolo.

Su relación con la ansiedad y la depresión

La rumiación es un factor transdiagnóstico: aparece en la ansiedad, en la depresión, en el TOC, en el duelo. No es un diagnóstico en sí mismo, pero es un mecanismo que mantiene y amplifica el malestar en casi todos los cuadros.

El problema no es que pensás demasiado. Es que ese pensamiento está atrapado en un loop. Y los loops se interrumpen.

Perfeccionismo 01 mayo 2026

Perfeccionismo: cuando el estándar nunca es suficiente

"Soy muy perfeccionista", y casi siempre se dice como si fuera un halago. El perfeccionismo es una tendencia a imponerse estándares muy altos, evaluar los resultados con mucha dureza y preocuparse de manera sostenida por los errores.

No es lo mismo que querer hacer las cosas bien. Es creer que lo que lograste nunca es suficiente, minimizar los logros y maximizar lo que faltó. Y cuando se instala esa lógica, tiene un costo enorme en ansiedad, en procrastinación y en cómo te tratás cuando algo no sale como querías.

¿Qué es el perfeccionismo?

El perfeccionismo existe en un continuo y no siempre es problemático. Se vuelve desadaptativo cuando los estándares son tan altos e inflexibles que la distancia entre lo que logramos y lo que nos exigimos nunca se cierra. No importa qué tan bien salga algo: siempre hay una brecha, siempre falta algo. Y esa sensación sostenida de que nunca alcanza es lo que genera malestar, bloqueo y autocrítica.

¿Por qué aparece?

Muchas veces es una respuesta adaptativa. Aprendiste que ser perfecto/a te protegía de la crítica, del rechazo, o de la sensación de no valer. "Si lo hago perfecto, nadie puede atacarme." La perfección como escudo. El problema es que el escudo agota.

El circuito que se repite

Te imponés un estándar muy alto. No llegás, o llegás pero no lo registrás como suficiente. Te juzgás con dureza. Para salir de ese malestar, subís la vara. Pero el sistema de evaluación no cambia, así que tampoco esa meta va a alcanzar. Lo que lo mantiene no es la exigencia en sí: es que el reconocimiento de los logros nunca llega.

Perfeccionismo y procrastinación

Van muy de la mano. Si el estándar es perfección, empezar es arriesgado porque implica la posibilidad de no llegar. Entonces mejor no empezar, o empezar y abandonar antes de terminar. El perfeccionismo no es el opuesto de la procrastinación, es una de sus causas más frecuentes.

Lo que ayuda

Distinguir entre excelencia y perfección. Practicar mostrar cosas imperfectas y observar que el mundo no se cae. Identificar de dónde viene el estándar: ¿es tuyo o lo adoptaste de otro lado? Trabajar la relación con el error. Y en terapia: explorar qué está protegiendo ese perfeccionismo.

Hecho es mejor que perfecto, no porque la calidad no importe, sino porque lo perfecto que nunca se termina no ayuda a nadie, tampoco a vos.

Mindfulness 18 mayo 2025

Mindfulness en psicoterapia: para qué sirve y cómo se practica

El mindfulness tiene respaldo empírico para el manejo del estrés, la ansiedad, la depresión y la regulación emocional. No es una moda: tiene décadas de investigación detrás.

Qué dice la evidencia

El mindfulness tiene respaldo empírico para el manejo del estrés, la ansiedad, la depresión y la regulación emocional. No es una moda: tiene décadas de investigación detrás.

Cómo funciona

Entrenar la atención cambia la relación con los propios pensamientos y emociones. No los elimina: permite observarlos sin ser arrastrado. Aparece una pequeña pausa entre el estímulo y la respuesta. En esa pausa hay posibilidad de elección.

Práctica formal y práctica informal

La práctica formal implica un tiempo dedicado: meditación de respiración, exploración corporal, movimiento consciente. La práctica informal es llevar esa misma calidad de atención a lo cotidiano: comer, caminar, escuchar. Las dos se complementan. No hace falta empezar con mucho tiempo.

Mindfulness en mi trabajo

Es una herramienta muy útil para reducir la reactividad ante pensamientos automáticos, interrumpir ciclos de pensamientos rumiativos, trabajar la relación con emociones difíciles y como parte de un trabajo más amplio en regulación emocional.

¿Por dónde empezar?

5 minutos. Sentate, cerrá los ojos, prestá atención a la respiración. Cuando la mente se vaya (y se va a ir), atendé a lo que aparece, sin juzgarlo. En la próxima inhalación intentá llevar la atención nuevamente a la respiración. Eso ya es práctica.

Mindfulness 11 mayo 2025

Mindfulness: atención deliberada, presente, sin juzgar

Mindfulness es un término que hoy se escucha mucho, pero no todos entendemos lo mismo cuando lo usamos. La mayoría lo asocia con relajación o con dejar la mente en blanco. Eso no es a lo que apunta.

Una definición

Jon Kabat-Zinn, una de las referencias más sólidas en investigación sobre el tema, define el mindfulness como la conciencia que surge al prestar atención de forma deliberada, en el momento presente y sin juzgar, a la experiencia tal como se despliega momento a momento.

Tres palabras que importan

Intención: saber por qué estás prestando atención. Atención: dirigir la conciencia hacia la experiencia tal como es. Actitud: la calidad con la que prestás esa atención: compasiva, curiosa, abierta.

Lo que no es

No es relajación, aunque a veces relaja. No es dejar la mente en blanco: eso no existe ni es el objetivo. No es solo para personas que "ya están bien". Es una habilidad que se entrena.

Las 7 actitudes que sostienen la práctica

No juzgar, paciencia, mente de principiante, confianza, no esforzarse, aceptación y dejar ir. No son requisitos para empezar, son lo que se entrena.

Proceso terapéutico 30 abril 2025

¿Cómo son las primeras sesiones?

La mayoría de las personas llega a la primera sesión sin saber bien qué esperar. Y eso tiene sentido, porque casi nadie lo explica.

Las primeras sesiones se llaman entrevistas de admisión. Constan de varios encuentros en los que nos vamos conociendo: me contás qué te trae a consulta y otras cosas de tu vida que sean importantes para entender tu historia.

¿Qué pasa en ese tiempo?

Evalúo si puedo ayudarte con lo que traés y empiezo a pensar junto con vos cómo hacerlo. Eso incluye entender el problema en profundidad, y a veces usar herramientas de evaluación psicológica que ayudan a tener una imagen más clara de la situación.

El tratamiento se construye en conjunto

A partir de ahí se diseña un plan de trabajo, pero no de forma unilateral. Los objetivos y la manera de trabajar para conseguirlos se acuerdan entre los dos. Eso es central en la TCC: siempre se trabaja en conjunto, de manera activa y colaborativa.

No hace falta tener todo claro para empezar

Muchas personas llegan sin saber bien qué les pasa. Parte del trabajo inicial es justamente eso: ordenarlo juntos. Las primeras sesiones no son un trámite previo a la terapia, son parte de ella.

TCC 28 abril 2025

Pensamientos, emociones y conductas: cómo se conectan

En TCC trabajamos sobre tres niveles que están siempre en relación. Entender cómo se conectan cambia la manera de leer lo que nos pasa.

Los tres niveles del modelo cognitivo

Pensamientos: lo que interpretás sobre lo que te pasa, incluyendo pensamientos automáticos y creencias sobre vos, los demás y el mundo. Emociones: lo que sentís como respuesta a esas interpretaciones, como tristeza, ansiedad, enojo o culpa. Conductas: lo que hacés (o dejás de hacer) como respuesta a todo lo anterior, por ejemplo evitar, aislarte, postergar o buscar reaseguro.

No son tres cosas separadas. Son un sistema.

Si tenés pensamientos muy autocríticos durante el día, es probable que tus emociones se tiñan de eso y sientas tristeza o apatía. Y también que tus conductas cambien: dejás de salir, de ver gente, te retraés. Ese aislamiento alimenta los pensamientos negativos. Y la rueda sigue girando.

El malestar no viene de un solo lugar

Muchas veces intentamos cambiar cómo nos sentimos directamente y no funciona, porque las emociones son una respuesta, no el punto de partida. Entender qué pensamiento o qué conducta está sosteniendo ese malestar es lo que abre la posibilidad de trabajarlo.

En terapia podemos acceder por cualquiera de los tres niveles

No siempre empezamos por los pensamientos. A veces lo más accesible es modificar una conducta: salir aunque no tengas ganas, hacer algo distinto a lo que el malestar te pide. Lo importante es que tocar cualquiera de los tres niveles genera inevitablemente un efecto sobre los otros dos.

Procrastinación 25 abril 2025

Procrastinación: no es pereza, es regulación emocional

La procrastinación no es falta de voluntad. Es una estrategia de regulación emocional, y una bastante ineficiente.

El mecanismo

Cuando una tarea genera emociones desagradables, como ansiedad, inseguridad o aburrimiento, el cerebro encuentra en la evitación alivio inmediato. Postergar funciona, por un rato.

La trampa

El alivio de postergar dura poco. Después viene la culpa, la autocrítica, la presión acumulada. Y esa presión hace que la tarea se sienta todavía más difícil. Tarea, incomodidad, evitación, alivio inmediato, culpa, más incomodidad, más evitación. No es falta de fuerza de voluntad: es un circuito que aprendiste a activar.

El problema no es buscar alivio

El problema es de dónde lo buscás. Evitar da alivio rápido. Empezar da alivio real pero más lento, más costoso al principio. Cada vez que evitás, reforzás el patrón. El cerebro aprende que la evitación funciona. Cuanto más lo hacés, más automático se vuelve. Pero los hábitos también se pueden desaprender.

¿Qué ayuda?

No es "forzarte". Es cambiar la relación con la incomodidad: empezar aunque no tengas ganas, dividir la tarea en pasos pequeños, identificar qué emoción específica estás evitando. La próxima vez que postergues algo, preguntate: ¿qué emoción estoy evitando? Esa pregunta sola ya cambia algo.

TCC 22 abril 2025

¿Qué es la Terapia Cognitivo Conductual?

Quizás escuchaste el término, o te lo recomendó alguien. Pero ¿qué es exactamente la TCC y por qué funciona?

La idea central

La TCC es un enfoque psicoterapéutico que parte de una premisa: la forma en que interpretamos lo que nos pasa influye en cómo nos sentimos y en lo que hacemos. No es lo que ocurre lo que determina nuestro estado emocional, sino la lectura que hacemos de ello.

Su origen

Surgió en los años 60, principalmente a partir del trabajo de Aaron Beck, y desde entonces acumuló décadas de investigación que respaldan su efectividad para muchos tipos de problemas: ansiedad, depresión, fobias, dificultades vinculares, entre otros.

¿Qué cambia con TCC?

Aprendés a identificar qué pensás, cómo eso genera lo que sentís, y qué podés hacer distinto. La terapia es activa y colaborativa: no es solo hablar, sino trabajar juntos con herramientas concretas orientadas a objetivos que vos mismo definís.

Proceso terapéutico 20 abril 2025

Bienvenida: de qué va este espacio

Este espacio nace con una idea simple: acercar la psicología a lo cotidiano. No para dar diagnósticos ni recetas, sino para entender un poco mejor cómo funciona tu mente y qué hacer con eso.

Trabajo desde el modelo cognitivo conductual, con herramientas de ACT y Mindfulness. Atiendo de forma virtual, desde cualquier parte del mundo, y también de forma presencial en Palermo, Buenos Aires.

En este espacio vas a encontrar psicoeducación, herramientas prácticas y contenido para pensar. Mi objetivo es que cada artículo te deje algo concreto para sumar a tu propia caja de herramientas emocionales.

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Aprender a decir que no y cuidar tu energía sin sentirte mal

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Entender esa sensación de que en cualquier momento te van a descubrir

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