Proceso terapéutico
Proceso terapéutico
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Lo esencial
· Para los motivos de consulta más habituales, la terapia online funciona igual que la presencial.
· La confianza y la sensación de que te escuchan se sostienen bien a través de una pantalla.
· Más que la modalidad "ideal", conviene elegir la que te haga más fácil llegar a la sesión y sostenerla.
Es una de las preguntas más frecuentes al momento de empezar terapia: ¿online o presencial? Muchas veces se plantea como si de esa decisión dependiera que funcione. Pero la modalidad pesa bastante menos de lo que se cree.
Durante la pandemia, casi toda la terapia pasó a ser virtual de un día para el otro. Eso impulsó una ola de investigación en distintos países dedicada a ponerla a prueba, como nunca antes.
Lo que se encontró es que, para los motivos de consulta más habituales, como la ansiedad o la depresión, las personas mejoran de manera equivalente hagan la terapia por videollamada o vayan al consultorio. Lo que se busca en un tratamiento se logra en las dos modalidades.
Es la duda más común: si se puede construir confianza a través de una pantalla. La respuesta es que sí. El trabajo en conjunto y la sensación de que te escuchan y te acompañan se sostienen bien, aunque no compartan la misma habitación.
Además, hace posible algo que antes no lo era: que la distancia deje de ser un límite para elegir con quién te atendés. Alguien que vive en un pueblo alejado, una persona que viaja seguido o que se mudó de país puede sostener su terapia sin problema.
También ayuda a sostener la frecuencia. Sin traslados ni tiempos de viaje, es más fácil llegar a la sesión todas las semanas. Y esa continuidad, poder ir seguido y sin interrupciones, es una de las cosas que más ayuda a que un proceso avance.
Es normal que al principio dé un poco de pudor hablar de cosas íntimas frente a una cámara. Casi siempre se acomoda enseguida, y estar en tu propio espacio muchas veces hace que abrirte cueste un poco menos.
Lo que sostiene un buen proceso es otra cosa: sentirte en confianza con quien te acompaña, poder mostrarte tal como estás y poder sostener el espacio en el tiempo. Eso se construye igual por videollamada que en un consultorio.
Por eso, si estás pensando en empezar, elegí la modalidad que te haga más fácil llegar a la sesión y quedarte. Muchas veces esa es la que te permite arrancar, y arrancar ya es una parte importante del camino.
Si tenés dudas sobre cómo empezar o sobre qué modalidad te conviene, podemos conversarlo. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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