Perfeccionismo
Perfeccionismo
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Lo esencial
· La autoexigencia no es tener objetivos altos: es no poder registrar lo que lograste, porque la atención está solo en lo que falta.
· La ambición convive con la satisfacción. La autoexigencia la elimina.
· Ayuda registrar logros concretos, hacer una pausa antes de saltar al siguiente objetivo y revisar de dónde viene el estándar.
Terminás algo. Y en lugar de quedarte un momento ahí, ya estás pensando en lo que sigue. Nunca es suficiente, ni hoy ni ayer, porque la vara se corre apenas la alcanzás.
No es lo mismo que tener objetivos altos. Es no poder registrar lo que sí lograste, porque la atención está puesta solamente en lo que falta. El problema no es la meta: es que el sistema de evaluación nunca da nada por cerrado.
· Terminar algo y pasar directo al siguiente objetivo, sin pausa.
· Atribuir los logros a que "tenía que salir bien", en lugar de reconocer tu esfuerzo.
· Sentir que descansar hay que "ganárselo".
· Comparar tu avance con el de otros, siempre en desventaja.
Un cansancio constante, que no se resuelve durmiendo más. La sensación de estar siempre en deuda con vos. Y muy poca capacidad de disfrutar lo que construiste, porque la atención ya está en lo próximo, aunque desde afuera todo parezca ir bien.
Con frecuencia, de entornos donde el descanso o el reconocimiento dependían del rendimiento. "Está bien, pero podrías haber hecho más" como mensaje repetido. Con el tiempo, ese estándar de afuera se vuelve propio y ya no necesita a nadie que lo repita.
Tener metas ambiciosas no es el problema. El problema aparece cuando ningún resultado alcanza para sentirte bien, ni siquiera por un momento. La diferencia está en si el logro llega a registrarse alguna vez, o si la atención salta a lo que falta antes de que el resultado termine de asentarse. La ambición convive con la satisfacción. La autoexigencia la elimina.
Registrar logros concretos, no para sentirte bien a la fuerza, sino para tener evidencia real de lo que hiciste. Practicar una pausa antes de saltar al siguiente objetivo. Y en terapia, trabajar de dónde viene ese estándar y qué función cumplió en algún momento. En esta nota comparto algunas herramientas para el día a día.
¿Hace cuánto no descansás sin sentir que tenés que ganártelo?
Si te cuesta disfrutar lo que lográs y querés trabajarlo, podemos hacerlo en consulta. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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