Perfeccionismo
Perfeccionismo
La autoexigencia no se resuelve bajando la vara. Se resuelve cambiando qué hacés en el momento exacto en que algo termina. Ese instante entre lograr algo y ya estar pensando en lo que sigue es donde se juega gran parte del malestar, y también donde hay más margen para intervenir.
No alcanza con "tomarse un segundo" mentalmente. Ayuda hacer algo concreto que marque el cierre: anotar qué se logró, decirlo en voz alta, contárselo a alguien. El cuerpo y la mente necesitan una señal clara de que algo terminó, porque si no, todo se procesa como una lista infinita sin puntos y aparte.
La autoexigencia borra los logros casi tan rápido como aparecen. Por eso ayuda tener un registro externo: una nota, una lista, algo que se pueda releer en un mal día. No para convencerte con frases, sino para tener datos concretos que contrasten con la sensación de que nunca hiciste lo suficiente.
¿Cuál fue el último logro que minimizaste? Vale la pena volver a mirarlo con otros ojos.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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