TCC
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Lo esencial
· Podés tener pruebas de que te quieren y no sentirlas, porque antes de llegarte pasan por tres filtros: atención, interpretación y memoria.
· Por eso repetirte frases lindas rinde tan poco: el filtro trabaja antes de que puedas elegir.
· Ayuda recordar que tu lectura es una lectura, buscar lo que el filtro se saltea y probar cosas nuevas en la vida real.
Hay una escena que se repite muchísimo en consulta. Alguien sabe, con la cabeza, que lo quieren. Tiene pruebas. Y aun así, adentro, no lo siente. La primera reacción suele ser pensar que hay algo raro en uno, que no se puede confiar ni con la evidencia servida. Lo que pasa es más simple, y menos personal.
En TCC se distinguen dos tipos de errores al pensar. Las distorsiones son conclusiones torcidas. Los sesgos ocurren antes: en cómo la mente selecciona y procesa la información con la que arma esa conclusión. El error está en la materia prima. Antes de que una prueba de cariño llegue a vos, ya pasó por tres filtros.
Tu mente no mira todo, filtra. Si esperás rechazo, vas a registrar la única cara seria en una mesa llena de caras amables. Lo demás estaba ahí, y ni lo registraste. Sin darte cuenta, viste una sola parte de la escena.
Ante algo ambiguo, elegís una lectura. "No contestó" puede ser mil cosas, y tu mente completa con la que más temés. Así, un silencio se convierte en enojo sin ninguna evidencia real. El dato era neutro, y la lectura la pusiste vos sin notarlo.
Recordás en la misma dirección. Se te quedan grabadas las veces que te fallaron y se te borran las veces que estuvieron. Cuando repasás tu historia, ya estás repasando una versión filtrada.
Por eso decirte "me quieren" rinde tan poco, y no es por falta de ganas. No estás peleando contra un pensamiento aislado, sino contra el filtro que arma esos pensamientos antes de que los puedas elegir.
Primero, tener presente que tu lectura es una lectura, y no un hecho comprobado. Después, buscar a propósito lo que el filtro se saltea: la otra parte de la escena, las veces que sí estuvieron.
Revisar los pensamientos ayuda, y también tiene un límite. A estos filtros se los corre sobre todo con experiencia nueva, poniendo a prueba en la vida real lo que la cabeza da por seguro. Reconocerlos no los hace desaparecer, pero abre una distancia pequeña y valiosa entre lo que sentís en automático y lo que decidís creer.
¿Cuál de los tres filtros reconocés más en vos?
Si te cuesta sentir el cariño de los demás aunque sepas que está, podemos trabajarlo en consulta. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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