Rumiación
Rumiación
La rumiación es ese loop de pensamientos repetitivos sobre algo que salió mal, sobre lo que podría pasar, sobre lo que dijiste o no dijiste. No es reflexión, no resuelve nada. Es un circuito que se retroalimenta solo y que consume energía sin producir ninguna solución.
Cuando te decís "no pienses en eso", estás pensando en eso. La supresión del pensamiento tiene efecto rebote: lo que tratás de no pensar aparece con más frecuencia. El objetivo no es eliminar el pensamiento, sino cambiar tu relación con él.
Programar un tiempo acotado de preocupación: 15 minutos al día para pensar en ese tema, y fuera de ese horario, cuando aparezca, posponerlo activamente. Distinguir entre lo que podés resolver y lo que no, y actuar solo sobre lo primero. Usar el cuerpo: el movimiento físico interrumpe el circuito rumiativo de manera directa. Y la defusión cognitiva de ACT: observar el pensamiento sin fusionarte con él.
Muchas veces la rumiación intenta resolver algo que no es resoluble a fuerza de pensar: la incertidumbre, el dolor, el miedo. En terapia se trabaja tanto la herramienta como lo que el loop está intentando evitar.
La cabeza que no para necesita dirección, no silencio. Darle una tarea concreta interrumpe el loop mejor que intentar callarlo.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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