Vínculos y límites
Vínculos y límites
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Lo esencial
· Entre lo que te dicen y lo que contestás hay un espacio muy chico, que con el enojo casi desaparece.
· La técnica STOP propone parar, tomar aire, observar y recién ahí seguir.
· Ese espacio se entrena como cualquier habilidad, con repeticiones cortas en momentos cualquiera.
¿Te pasa que en una discusión reaccionás antes de darte cuenta de lo que estás sintiendo? Esa rapidez tiene sentido: ante algo que se vive como un ataque, el cuerpo prioriza defenderse, y pensar queda para después. El problema es que muchas de nuestras reacciones más automáticas se aprendieron hace mucho, y se repiten aunque ya no nos sirvan.
Entre lo que te dicen y lo que respondés hay un espacio muy chico. Cuando estás enojada o enojado, ese espacio casi desaparece y respondés en automático, como si no hubiera otra opción.
La propuesta de mindfulness es más modesta que dejar de enojarte o estar en calma todo el tiempo: que entre lo que sentís y lo que hacés aparezca un poco de espacio.
STOP es una práctica breve de mindfulness pensada para esos momentos. Sus letras, en inglés, resumen los pasos: parar (stop), tomar aire (take a breath), observar (observe) y recién ahí seguir (proceed).
Frená lo que estás por decir, aunque sea unos segundos, y tomá una respiración lenta, notando cómo entra y sale el aire. No hace falta que te vayas: alcanza con no contestar todavía.
Registrá tu cuerpo (el calor, la tensión, el pulso), la emoción que aparece y lo que te estás diciendo por dentro. Sin juzgarlo, solo notando que está ahí.
Con esos segundos de distancia, elegí cómo seguir: contestar con otro tono, pedir una pausa o escuchar un poco más. La decisión sigue siendo tuya, y sale un poco menos en automático.
En plena pelea cuesta acordarse, por eso conviene entrenarla en frío. Usá una señal cotidiana, como desbloquear el celular, para hacer un STOP de treinta segundos. Ese espacio se entrena como cualquier habilidad, con repeticiones cortas y en momentos cualquiera. Así, en una discusión real, alcanza con unos pocos segundos.
Si tu pareja también conoce la técnica, pueden acordar decir "STOP" como señal compartida, para darse unos segundos y bajar el tono antes de seguir hablando.
¿Qué momento de tu día podrías usar como señal para practicar?
Si sentís que en las discusiones contestás en automático y querés trabajarlo, podemos hacerlo en consulta. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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