Perfeccionismo

El estándar imposible y la voz que lo hace cumplir

El perfeccionismo tiene fama de defecto elegante, de esos que se confiesan con media sonrisa en una entrevista de trabajo. Pero quien lo vive sabe que no tiene nada de elegante: decide cuándo podés empezar una tarea, cuánto tarda cada entrega, y qué se siente cuando algo sale bien. El spoiler es que casi nunca es alegría: es alivio.

El estándar y su guardián

Detrás de ese estándar imposible siempre hay un crítico interno que lo hace cumplir. Es la voz que repasa cada detalle, que anticipa el juicio ajeno, que no deja disfrutar el resultado porque ya está buscando el próximo error. Trabajar el perfeccionismo sin trabajar esa voz es parcial: hay que ocuparse de los dos al mismo tiempo.

Herramientas concretas

El ebook de esta semana, "Tu crítico interno", junta ambas piezas: cómo aflojar el estándar y cómo hablarte distinto cuando la voz interna se activa.

¿Qué se siente cuando algo te sale bien: alivio o alegría? Esa respuesta dice bastante.

— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)

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