Depresión y estado de ánimo
Depresión y estado de ánimo
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Lo esencial
· La luz natural ordena el reloj biológico, y con muchos días nublados se nota en el sueño, la energía y el ánimo.
· Salir aunque esté nublado, sostener horarios y moverte un poco ayudan, sin esperar a tener ganas.
· Si el desánimo dura más de dos semanas o te cuesta sostener tu día, no es el clima: vale la pena consultar.
¿Te costó más levantarte estas semanas? No es tu imaginación, y tampoco es fiaca. Venimos de un invierno con casi ningún día despejado, y octubre siguió igual.
Parte de la explicación está en el Pacífico: estamos atravesando un Súper Niño, uno de los más fuertes de los que se tenga registro, que favorece más nubes y lluvias en la región y seguiría activo hasta el verano. No quiere decir que vayan a ser meses de gris permanente, pero sí que vale la pena tener a mano algunas herramientas.
Que la falta de luz afecta el ánimo está bastante estudiado. En países con inviernos largos y oscuros, la depresión estacional se investiga hace décadas.
La luz natural es la señal principal que ordena nuestro reloj biológico. Con muchos días nublados seguidos, ese reloj se desacomoda, y se nota en el sueño, la energía y el ánimo.
Con poca luz, el cuerpo produce más melatonina, la hormona que nos prepara para dormir. Por eso aparecen el cansancio, el desgano y las ganas de quedarse en la cama.
La luz también influye en la serotonina. Un estudio en Australia midió la serotonina en el cerebro según la luz solar de cada día, y encontró que depende sobre todo de la luz de ese mismo día, más que de la estación.
Aun con el cielo cubierto, afuera hay mucha más luz que adentro de casa o de la oficina. En un estudio, una caminata matinal al aire libre mejoró el ánimo de personas con depresión estacional en una semana.
· Buscar luz apenas te levantás: abrir las persianas y desayunar cerca de la ventana.
· Mantener horarios parecidos. Despertarte y comer a la misma hora ordena el reloj interno.
· Moverte un poco. Una caminata corta, aunque esté nublado, también cuenta.
· Ver a alguien. Un mate o un café alcanzan, porque con poca energía tendemos a aislarnos.
Cuando el ánimo baja, solemos esperar a tener ganas para hacer cosas. Muchas veces funciona al revés: primero hacemos algo chiquito y después llegan las ganas.
Un bajón por días nublados es esperable y suele aflojar cuando vuelve la luz. Si el desánimo dura más de dos semanas o te cuesta sostener tu día, ya no es "el clima", y vale la pena consultar.
Si notás que el desánimo se está quedando más de la cuenta y querés hablarlo, podés escribirme. Escribime por WhatsApp.
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
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