TCC
TCC
Te duele algo que en realidad no pasó. Tu mente construyó un rechazo que solo existe dentro de tu interpretación, y pasaste la semana entera sintiendo ese dolor como si fuera un hecho consumado.
La diferencia entre un rechazo real y una interpretación no es un detalle menor. Uno te da información con la que podés hacer algo. La otra simplemente te consume por dentro.
Rechazo real es cuando la persona te lo dijo, o actuó de una manera repetida y sostenida que confirma esa distancia. Interpretación es cuando creés saber lo que el otro piensa sin haber preguntado nunca: un supuesto sobre su mente que podría ser cierto, pero que la mayoría de las veces resulta ser falso.
Si alguien realmente quisiera rechazarte, probablemente te lo diría de alguna forma. Ese silencio que tu mente convierte en la confirmación de tu peor miedo muchas veces es apenas eso: silencio, ocupación, un mal momento que no tiene nada que ver con vos.
La pregunta directa es la herramienta que corta con todo esto, y no tiene nada de invasiva ni de reclamo. Simplemente decís "noté que cambió tu tono, ¿pasó algo?" y te animás a escuchar la respuesta, aunque no sea la que esperabas.
¿Qué cambió en vos cuando dejaste de anticipar el rechazo y empezaste a preguntar?
— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)
Recurso gratuito relacionado
Miedo al rechazo
Un recurso para entender por qué necesitás agradar y empezar a elegir sin pedir permiso
Descargar gratisSeguí explorando
¿Querés trabajar esto en terapia?
Si esto te pasa y querés trabajarlo, podemos conversar.