Procrastinación

Procrastinación: no es pereza, es regulación emocional

El mecanismo

Cuando una tarea genera emociones desagradables, como ansiedad, inseguridad o aburrimiento, el cerebro encuentra en la evitación alivio inmediato. Postergar funciona, por un rato.

La trampa

El alivio de postergar dura poco. Después viene la culpa, la autocrítica, la presión acumulada. Y esa presión hace que la tarea se sienta todavía más difícil. Tarea, incomodidad, evitación, alivio inmediato, culpa, más incomodidad, más evitación. No es falta de fuerza de voluntad: es un circuito que aprendiste a activar.

El problema no es buscar alivio

El problema es de dónde lo buscás. Evitar da alivio rápido. Empezar da alivio real pero más lento, más costoso al principio. Cada vez que evitás, reforzás el patrón. El cerebro aprende que la evitación funciona. Cuanto más lo hacés, más automático se vuelve. Pero los hábitos también se pueden desaprender.

¿Qué ayuda?

No es "forzarte". Es cambiar la relación con la incomodidad: empezar aunque no tengas ganas, dividir la tarea en pasos pequeños, identificar qué emoción específica estás evitando. La próxima vez que postergues algo, preguntate: ¿qué emoción estoy evitando? Esa pregunta sola ya cambia algo.

— Bárbara Ballesteros, Lic. en Psicología (M.N. 71.448)

Seguí explorando

Este artículo pertenece a Procrastinación. Se relaciona además con Perfeccionismo, autoexigencia y autocrítica, por eso también te puede servir esto:

Perfeccionismo, autoexigencia y autocríticaPerfeccionismo: cuando el estándar nunca es suficiente Perfeccionismo, autoexigencia y autocríticaAutoexigencia: herramientas para el día a día

¿Querés trabajar esto en terapia?

Podemos conversarlo

Si esto te pasa y querés trabajarlo, podemos conversar.

Quiero consultar WhatsApp